martes, 11 de diciembre de 2012

COSMÉTICA DE FRUTAS


Las frutas son mucho más que una delicia para el paladar. Sus vitaminas y zumos constituyen 
un delicado elixir para nuestra piel. Las frutas son perfectas aliadas de la cosmética natural. Sus efectos no son milagrosos, pero combinándolos con lógica devuelven al rostro cansado su frescor, lo suavizan o limpian. Estas y no otras son las máximas de la cósmetica natural. Los preparados realizados a base de frutas o verduras aportan una ayuda nada despreciable.


Ya se sabe que la cosmética que emplea sustancias animales actúa con gran rapidez, pero la cosmética vegetal cuenta con la ventaja de que no crea adicción, no mueren animales para su elaboración y además es mucho mas sana y económica. Ovidio decía que «cuando una mujer romana se acostaba cubría su cara con una máscara hecha de harina de cebada, judías y bulbos de narciso». Enrique lll de Francia usaba mascarillas cada noche con arena. Sin olvidar que Cleopatra utilizaba para sus mascarillas faciales los pigmentos y barros de las orrillas del Nilo. Estas teorías naturales de la antiguedad tienen hoy su continuidad en los preparados que muchas personas realizan a base de frutas, zumos, emplastes o pomadas. Son muchas las hierbas, frutas y verduras que pueden emplearse como mascarilla facial, bien individualmente o combinada con cremas compactas, como el polvo de avena. Resultan muy efectivas para combatir los granitos, barros, espinillas; para esfoliar las capas muertas de la piel, nutrir, calmar y curar. Hay cientos de variaciones posibles y a continuación proponemos algunas recetas. Eso si, antes de aplicar cualquier producto debe limpiarse a fondo el rostro y el cuello. Solo así se conseguirá que las propiedades naturales actúen más en profundidad.


MELOCOTÓN:
Los melocotones tienen vitaminas (A, B y C) y a sus efectos laxantes, diuréticos y digestivos, hay que añadir su utilidad a la hora de elaborar una mascarilla perfecta para pieles secas o rugosas. Para ello se tritura, se deja actuar sobre el rostro durante 20 minutos para terminar aclarando con agua fría. La pulpa de los melocotones también es muy recomendable como calmante tras una larga sesión de sol. Se aplicará sobre la piel de todo el cuerpo frotando ligeramente. Su jugo tiene propiedades calmantes y suaviza las rojeces. Para las pieles secas también se podrá friccionar el cuerpo con melón, sandía, naranja, uva, aguacate y pera.


AGUACATE:
Los aguacates se utilizan en ricas y variadas ensaladas y se han convertido en un alimento indispensable en muchas cocinas por su fácil combinación, gracias a su sabor entre dulce y salado. Pero la pulpa del aguacate cumple además dos interesantes beneficios en la piel: exfoliante y nutritivo. Para conseguir el primer efecto se triturará la parte de la pulpa más pegada a la cáscara. Una vez que se a conseguido una crema compacta, se aplicará sobre rostro y cuello.
Al cabo de 15 minutos se retirará con agua tibia y si es posible destilada. Para una mascarilla nutritiva bastará con agregar unas gotas de aceite de oliva y dejar actuar durante 20 minutos.


FRESAS:
Las fresas son muy ricas en vitamina A y C. Por su composición resultan ideales para pieles grasas y desvitalizadas. Una manera de utilizarlas es como mascarilla; para ello se aplastarán las fresas con un tenedor escurriendo el agua que sueltan. El resultado debe ser de una textura cremosa. Se aplica sobre el rostro con una brocha o pincel y se deja actuar durante 20 minutos.
Mientras el cuerpo se relaja se puede escuchar algo de música. Por último, lo retiraremos con agua tibia y destilada. Las pieles grasas también agradecerán las mascarillas a base de tomates, cerezas. limón o plátano, combinados con aceite de menta y de aguacate.


NARANJA:
Una naranja al día aporta toda la vitamina C que el cuerpo necesita. De ahí que sea una piedra preciosa en nuestra dieta y también en nuestra belleza. El zumo de naranja es ideal 136 para prevenir y atenuar las arrugas, es una fórmula ideal para revitalizar la piel y combatir los plieges. Una manera de utilizar las naranjas es exprimir una de ellas y aplicar su jugo en el rostro durante 5 minutos. Por último, retirar con un algodón humedecido en agua de rosas.


PLÁTANO:
Las grandes propiedades nutritivas de este fruto tropical lo han convertido en uno de los alimentos básicos en la dieta infantil. Pues bien, este fruto amarillo codiciado por los más perezosos por lo fácil que resulta de comer, cumple también una misión estética en las pieles secas y sin brillo. La mascarilla se realizará machacando un plátano maduro con un tenedor hasta conseguir un puré cremoso. A los 20 minutos de haberlo aplicado se retirara con agua tibia.


PEPINOS
: Esa frase tan utilizada de: < esto me importa un pepino > no guarda ninguna relación con este vegetal tan beneficioso para el organismo. Las vitaminas C, B1, B6, Las proteínas que aporta y su capacidad limpiadora le convierten en un producto estrella y revitalizante para la piel.
Como punto de arranque se machacará un pepino pelado, hasta conseguir una pasta. Se extenderá
sobre el rostro y se dejará actuar durante 15 minutos. Esta mezcla es muy recomendable para pieles grasas o con poros abiertos.


TOMATE:
Este producto rey de la gastronomía veraniega tiene muchas aplicaciones para la piel. En primer lugar, su zumo es muy beneficioso para conbatir granos y excesos de grasa. Una mezcla casera de excelentes resultados es la que resulta de combinar algunas hojas frescas de malva mezcladas a partes iguales con jugo de tomate. Tras aplicarlo por el rostro, se espera 30 minutos, para retirarlo con agua, a la que se añade el zumo de un limón.


LIMÓN:
Durante siglos se ha utilizado el limón para combatir los granos y las espinillas. También se recurre a este fruto cuando los dientes amarillean o para conseguir mechas rubias en el pelo. Macerando la cascara de dos limones en vinagre durante ocho días y aplicando este líquido sobre una verruga se consigue combatirlas rapidamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario